Hoy se casa mi mejor amigo, es transexual como yo. Estoy contento porque se casa rodeado de su familia, apoyado por todo el mundo, contento y feliz.
Qué diferente nos ha ido la vida, mi familia jamás iría a mi boda. Qué digo a mi boda, en lo que respecta a mi transexualidad no han venido conmigo nunca al médico, no han estado en mis operaciones ni me han preguntado nunca como llevo el tratamiento, si me siento mejor, peor o lo que sea.
Pero hoy es un día de fiesta por muchos motivos, hoy se casa mi mejor amigo, un hombre cualquiera, con toda la dignidad del mundo, y eso es lo que importa.
sábado 31 de mayo de 2008
Una boda mas
viernes 16 de mayo de 2008
"No importa"
Ayer salí con unos amigos que me presentaron a una pareja singular. Comprobé con estupefacción como ambos te hablan a la vez y de cosas distintas. Por momentos no podía creer lo que veía y me pregunté si me estarían tomando el pelo. LLegado un punto, me dirigí a él y le dije, no sin cierta vacilación: «Perdona, es que no oigo lo que dices». Él respondió como si tal cosa: «No importa», y continuó hablándome por encima de su señora, ignorando totalmente mi desconcierto.
jueves 15 de mayo de 2008
Hoy de aquella manera
Después de un invierno larguísimo, desde hace unos días amanece con un sol radiante. Por fin llega el verano, y empiezo a sentirme renovado, activo, sano, con muy buen rollo. Por esa razón llevo toda la semana despertándome a las 6 de la mañana, impaciente por echarme a la calle y empezar el día. Pero hoy me he levantado disgustado.
Hace mas de veinte años que mi familia sabe de mi transexualidad y nunca, ni una sola vez, se han planteado la posibilidad de que yo no esté tan loco y de que todo esto no sea más que un mero capricho por mi parte. Tengo casi cuarenta años y siguen viendo mi caso como una niñería, aunque resulte increíble.
Cuando se dirigen a mi lo hacen con el género equivocado, es decir, en femenino. Después de haberles oído decir toda la vida que soy así porque me da la gana, esta actitud la siento como una agresión. Cada vez es como si me dieran un guantazo en toda la cara. A estas alturas sólo puedo pensar que les avergüenzo y que por eso se niegan a reconocer lo que realmente soy. Estoy seguro de eso.
Lo más doloroso es ver que una y otra vez no tienen en cuenta el daño que me puedan estar causando ignorando en mis narices y tan descaradamente lo que me pasa. Por su actitud general deduzco que, dado que para ellos soy tan imbécil como para complicarme la vida con un cambio de sexo –psss ahí es nada-, ellos se pasan mi dolor por el forro. Veinte años después, este despotismo por su parte resulta irritante, ofensivo, indignante.
No quiero ni puedo exigirles que me hablen según el género al que pertenezco, como seres libres que son han elegido su actitud para conmigo. La única opción que me dejan es el distanciarme de ellos lo más posible para que no me vuelvan loco. No puedo permitir que hagan de mi un amargado o resentido con todo lo que me rodea. No quiero convertirme en eso. No quiero perderme a mi mismo.
En fin, ellos hacen como si creyeran que esto lo he escogido. Les resulta más fácil así.
Quizás es que tengo cara de mendrugo y no inspiro más respeto que una gamba.
viernes 9 de mayo de 2008
"La Juani"
Pues el otro día una amiga me contaba que se había cambiado de sexo hace ya mas de 15 años. Al principio de su cambio, cuando iba al pueblo de su madre, todo el mundo le hablaba en masculino ya que allí la habían visto prácticamente nacer y estaban acostumbrados a tratarle como varón.
Mi amiga me decía:
«Mi madre se llama Juana. Cuando íbamos al pueblo donde se crió, para visitar a mis abuelos, yo estaba ya tan harta de que en el pueblo me tratasen en masculino, que un día le dije al señor que venía con la furgoneta de la verdura (hay que imaginárselo, con la boina y el cigarro ya gastado pero aún en la boca), “por favor tráteme en femenino, soy una mujer”. Yo muy digna.
El hombre se queda parado, me mira de arriba a abajo, y suelta: "No podía salir nada bueno de la Juani".
¡Se da la vuelta y se va!
jueves 8 de mayo de 2008
Sobre el reportaje en Antena 3
Ayer hubo un reportaje en Antena 3 acerca de la transexualidad, lo titularon El tercer sexo.
¿Tercer sexo? ¿Por qué? ¿No somos hombres y mujeres? ¿Pero en qué quedamos? ¿No estábamos diciendo que queremos normalizar nuestras vidas y que todas esas cosas sólo hacen liar al espectador?
Sin ánimo de ofender a nadie, yo creo que cuando se va a la tele hay que tener muy claro lo que se va a decir y en qué cosas se está dispuesto a ceder. Desde luego no veo conveniente que pasemos por el aro en lo que sea con tal de que nos den la oportunidad de expresarnos, que parece que siempre nos tienen que hacer el favor. Acabaremos dando las gracias por existir, si es que algunos no lo han hecho ya.
Debemos exigir que se llamen a las cosas por su nombre, si no qué coño estamos haciendo, ¿qué es eso del tercer sexo? Menuda majadería.
Y ahora es cuando posiblemente aparezca la típica persona que me diga "pues haber ido tú, es muy fácil quejarse pero tú no te pones delante de la pantalla" es posible, pero si lo haces tienes que saber encajar las críticas ¡siempre veo que en estos programas se cometen los mismos errores una y otra vez!, lo siento eso es de cenutrios.
Es como lo de meter a dos lesbianas en un reportaje sobre transexuales. Para volver locos a los espectadores nada más, supongo.
miércoles 7 de mayo de 2008
¡No te cortes!
Yo soy una persona transexual, es decir, me he cambiado de sexo como se dice comunmente.
Quiero informar al que busque información, ayudar al que necesite ayuda y responder al que no entiende absolutamente nada.
Si quieres preguntarme algo aquí me tienes.
Bienvenido/a y adelante, ¡¡no te cortes!!
































